Atlantología Histórico Científica: ¿qué es y por qué es importante que sea científica?

Logo del proyecto Atlantología Histórico Científica
Logo del proyecto Atlantología Histórico Científica

La Atlantología no es un palabro de nuevo cuño que intente disimular una nueva suerte de “teoría alternativa” o conspirativa en el terreno de la investigación histórica y arqueológica de la antigüedad.

Muy al contrario, al hablar de Atlantología nos referimos a una disciplina muy amplia, que abarca muchos campos del saber científico, cuya misión es tratar de descubrir la  verdad tras el supuesto “mito” (aunque Platón nunca lo llamó así) de Atlantis.

Los que nos dedicamos a investigar, o divulgar, temas de Atlantología Histórico Científica, no buscamos convencer, ni tratar de encumbrar tal lugar o sitio arqueológico como la auténtica Atlántida encontrada y demostrada, y ya está, no hay más discusión posible. Es todo mucho más complejo.

Los adjetivos que acompañan al término Atlantología (histórico científica) aquí son esenciales. Por eso, a nosotros no nos van a leer temas como los extraterrestres, las tecnologías asombrosas, la magia o el esoterismo, etc. Más que nada, porque el rigor nos lo impide, y por otra parte, porque en realidad hay formas mucho mejores, sin dejar de ser interesantes, de explicar qué fue la Atlántida y qué huellas dejó en nuestro pasado.

Bien. Pero, ¿Qué es la Atlantología Histórico Científica?

Buscando la Atlántida, de forma honesta, y sin complejos. Fuente: elmundo.es
Buscando la Atlántida, de forma honesta, y sin complejos. Fuente: elmundo.es

¿Qué fue la Atlántida, para los atlantólogos histórico científicos? Fue tal cual la describe Platón, sin las resonancias políticas de su época. Esto es, una civilización cuya capital estuvo situada poco más allá del Estrecho de Gibraltar, cuyo poder (no su extensión geográfica, eso es un error común de los traductores) era más importante que el de Asia (entendido esto como la península de Asia Menor) y Libia (norte de África) juntas.

La gran ventaja de la Atlántida, frente a los pueblos contemporáneos, era su temprano desarrollo de la forja del metal. Poder forjar armas y armaduras de metal hace unos 7000 o 6000 años, mientras el resto del globo aún no había abandonado del todo la piedra como material esencial de construcción y armamento otorgaba un poder casi imbatible en combate, lo que casi concedía a los atlantes una dimensión de dioses invulnerables, a ojos de sus enemigos.

El dolmen de Soto. Imagen: Diario de Huelva
El dolmen de Soto. Imagen: Diario de Huelva

¿Existieron esas minas? Existieron. Por ejemplo, en Riotinto, Tharsis y Sierra Morena. Minas muy antiguas, cuya explotación se remonta a la noche de los tiempos. Las fuentes clásicas no adivinan a certificar cuál es la fecha exacta del comienzo de su explotación.

Los atlantólogos histórico científicos tratamos de encontrar, y reunir, los indicios clave que permitan demostrar, de forma rigurosa, la posibilidad de que la Atlántida (como civilización atlántica significativa), haya realmente existido, y que probablemente fue la primera civilización del Occidente y quizá de todo el Mediterráneo. Dicho esto, sin ningún ánimo de discriminación racial, ni intencionalidad política alguna.

Pero el mayor compromiso de la Atlantología histórico – científica no es demostrar la existencia de la Atlántida, sino hallar la verdad histórico – científica sobre la misma, sea cual sea, y caiga quien caiga. Tanto si la Atlántida realmente existió como si no, el resultado final valdrá igualmente la pena.

Para reunir esos indicios, nos basamos en el estudio de las fuentes literarias primarias, los informes arqueológicos de los lugares clave de la época, la investigación de las estructuras arquitectónicas, la localización geográfica, el paleoclima, la literatura científica, la epigrafía, los posibles restos de escritura, etc.

Usar el método científico. Para que, sea cual sea la verdad, nadie pueda dudar de su rigurosidad y honestidad.

Georgeos Díaz – Montexano, el padre fundador

Con todo ello, construimos un relato. Un relato acerca de la Historia de Iberia Antigua que la Península Ibérica, y la Arqueología mundial por extensión, se merece. Una revisión, en el buen sentido de la palabra, que ayude a comprender el origen de la civilización y de sus avances durante casi 10000 años. Si los atlantólogos histórico científicos estamos en lo cierto, podremos comprender mucho mejor la evolución cultural y social de nuestros antepasados.

Georgeos Díaz - Montexano. Fuente de la imagen: Georgeos Díaz - Montexano
Georgeos Díaz – Montexano. Fuente: Georgeos Díaz – Montexano

Por último, una vez explicadas las bases de nuestro trabajo, señalar que la Atlantología Histórico Científica no existiría, sin el trabajo y el esfuerzo durante décadas de Georgeos Díaz – Montexano, que es el verdadero padre de esta disciplina. Sus trabajos epigráficos, sus libros, sus videos en su canal de Youtube, y su presencia en el documental de NG “El resurgir de la Atlántida”, dirigido por James Cameron, es el primer impulso que nos ha lanzado a algunos a trabajar en esta disciplina. Probablemente, sin su existencia no nos habríamos atrevido nunca.

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Marroquíes Bajos, la macrópolis olvidada y maltratada de Jaén

Sitio arqueológico de Marroquíes Bajos, Jaén.
Sitio arqueológico de Marroquíes Bajos, Jaén.

Marroquíes Bajos es uno de esos ejemplos, tristes, que reflejan la situación actual de la Arqueología española. Cómo ni siquiera muchos de los que deberían poner en valor, y defender el patrimonio histórico de una ciudad, lo hacen, sino que callan y escurren el bulto. A veces es mejor, ya que algunos abren la boca, pero justamente para hacer lo contrario de lo que debieran, es decir, para restar valor y echar otra capa más de ignorancia y olvido a una colina que ya es más alta que el Everest.

Marroquíes Bajos es una estructura urbana calcolítica situada en el sur de Jaén capital. Los arqueólogos la califican como “macroaldea”, o aldea grande, pero la realidad es que es una estructura urbana fortificada, que en origen (más tarde se llegaron a construir hasta cinco) contaba con tres fosos circulares concéntricos amurallados, que funcionaban como canales para contener y conducir agua, alternándose con espacios interfosos o anillos de tierra.

Además, este lugar, la primitiva Jaén, abarca una extensión de 115 hectáreas de terreno. Más extensa que otras “inequívocas” (sic)  ciudades o protociudades antiguas como Jericó, que data como muy tarde del Neolítico temprano (asentamiento que sólo tiene una extensión de 5 hectáreas y todos los especialistas la consideran como ciudad) o cualquier asentamiento del mismo periodo que el jienense que podamos encontrar en Europa. Marroquíes Bajos es el asentamiento calcolítico más grande a nivel mundial, y albergó, en su época de mayor población, hasta un máximo de 40000 individuos.

Además, Marroquíes Bajos tiene la estructura arquitectónica que mejor se corresponde, de todos los lugares conocidos en el mundo, con el urbanismo que describía Platón, y otros filósofos e historiadores clásicos y egipcios, para la capital atlante. Tres canales circulares amurallados con fosos para la conducción de agua (caso único en Europa en aquella época) y es probable que originalmente también tuviera construcciones de piedra de tres colores distintos. También presenta indicios de puentes para salvar los fosos y fortines de defensa de las murallas. Así como calles empedradas.

Perfil urbano de Marroquíes Bajos
Perfil urbano de Marroquíes Bajos

Sin embargo, ese dato, que debería sumar un valor patrimonial inapreciable (y que seguro que lo sumaría si no estuviéramos hablando de España), es su mal, y su castigo. Contaré una breve paradoja: cuando el yacimiento de Marroquíes Bajos, un perfecto desconocido (como tantos otros), salió a la luz en 2017 en el documental de NG “El resurgir de la Atlántida” sólo salió en la prensa para ser desacreditada, es decir, para ridiculizar o ningunear todo lo realmente importante que sobre este sitio se mostraba, pese a que en el documental de James Cameron sólo se limitaban a mostrar su aspecto original, y a defender la posibilidad de que fuera el nuevo hogar de aquellos que pudieron huir de la catástrofe que arruinó la verdadera capital atlante.

Ese patrón circular concéntrico, es cierto que no es exclusivo de Marroquíes Bajos, ni tampoco de Iberia, al menos en la imaginería simbólica, pero sí es en ese lugar, y en este entorno geográfico donde más casos encontramos, especialmente en el suroeste peninsular.

El sitio de Marroquíes Bajos está actualmente en serio peligro, ya que la corporación municipal jienense quiere construir en esos terrenos una llamada Ciudad de la Justicia. Mientras los arqueólogos regionales y municipales parecen guardar un silencio triste, sórdido, incomprensible.

Desde la SAIS (Scientific Atlantology International Society) y desde Memoria Hispana, encabezamos hace meses una campaña en Change.org en la que solicitamos a la UNESCO que nombrase a esta impresionante ciudad calcolítica como una de las ciudades más antiguas de Europa. Aún podéis ayudarnos a conseguir este objetivo.

También podéis obtener más información sobre Marroquíes Bajos visualizando este programa del canal 45 de Andalucía, que cuenta con la participación de 2 amigos de Memoria Hispana: Georgeos Díaz – Montexano y Juan Manuel Molina.

El canto de Iberia Antigua (Ficción)

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Pon un pie en esta tierra. Respira el olor de milenios. Medita sobre esta marisma, o sobre el océano fecundo. Tal vez te llame la atención esa torre pétrea que ves allí, a poca distancia de la playa de arena blanca. ¿Puedes sentirlo? Es Iberia Antigua, que te llama. Que grita en voz muda su secreto. Lo que pocos quieren escuchar.

Visita ese museo. ¿Puedes verlo? En esta tierra se fabricaba, construía, enterraba, creía, y soñaba, al mismo tiempo que en las demás partes del mundo. O quizás antes. Piérdete en el universo de ciudades, fortalezas, necrópolis, estelas, dólmenes. En Iberia Antigua se construyó mucho, tal vez porque se soñó mucho. Antes de que cayera la maldición de los dioses, que la convirtió en una tierra ignorante y cainita que huye de su pasado, y que quiere otorgar cualquier logro a los demás antes que a sus antepasados. Muchos se arrancarían los ojos antes de ver que eso no fue así. E incluso reciben premios por ello.

La maldición cayó, en efecto. Sobre Iberia Antigua cayó un velo peor que la inundación, que el colapso. Cayó el velo del complejo, del escaso orgullo, del “qué descubran ellos” Se prefirió silenciar, tapar, ocultar, antes que divulgar. Sólo unos pocos locos quisieron hacerlo. Y con grandes esfuerzos y sacrificios, siguen haciéndolo.

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Sube esa colina, observa esas formaciones sobre las rocas. ¿Son muros? Iberia Antigua despìerta algo en ti, que te dice “Continúa, amigo. Yo te enseñaré el camino” Las piedras maestras, los menhires que señalan hacia la puesta del sol. Aquí hay un culto ancestral. Aquí se veneraba al astro radiante desde que el ser humano tuvo conciencia de ser. Descúbrelo, antes de que alguien lo expolie, o lo destruya con una retroexcavadora.

Quien debe hacer el trabajo de rescatar a Iberia Antigua, no lo hace. Prefiere mantenerla callada. Prefiere lanzar la piedra más gorda contra aquellos que sí quieren hacerlo. Le da igual cuanto se pierda. Tienen otros intereses. Es duro, pero legítimo.

Mientras, en la colina, en la marisma, en cualquier esquina donde nadie quiera mirar, Iberia Antigua continuará ahí. Esperando el fin de la maldición. Tal vez no quede mucho para que despierte. Quien lleva durmiendo un sueño de milenios, le da igual aguardar unos años más. Pero mientras, en esta tierra cainita, seguiremos sin comprender quién fuimos, quién somos, ni quién seremos. Enhorabuena a todos los que, por acción u omisión, hacen posible esto.

Antiguos extraterrestres: la religión del siglo XXI, y el cáncer que estropea toda divulgación

Giorgos Tsoukalos, uno de los ¿expertos? de la serie documental Ancient Aliens
Giorgos Tsoukalos, uno de los ¿expertos? de la serie documental Ancient Aliens

Antiguos extraterrestres (“Ancient Aliens“) ¿Quién no conoce esta serie? Es un programa de televisión producido por el canal Historia y emitido en España por D – Max y Mega.

En este programa se trata de demostrar, a través de ciertos sitios y estructuras arqueológicas “misteriosas”, amén de multitud de referencias mitológicas torticeras, que las antiguas civilizaciones recibieron la visita de extraterrestres que les ayudaron a desarrollarse. Fue fruto de la intervención de esos antiguos extraterrestres el progreso humano, y no la evolución o el desarrollo tecnológico.

No forma parte de la temática de Memoria Hispana tratar este asunto, sobre el que vamos a dejar bien clara, y para siempre, nuestra opinión en este artículo, pero lo hacemos debido a la gran tristeza que nos produce observar como los misteriólogos e iluminados tratan de enfangar toda investigación seria sobre la Historia Antigua recurriendo a ello.

Una disección roswelliana de Ancient Aliens

Reptilianos, una de las supuestas razas extraterrestres que dominan la Tierra desde el pasado más remoto
Reptilianos, una de las supuestas razas extraterrestres que dominan la Tierra desde el pasado más remoto

El tema de los antiguos extraterrestres es la religión del siglo XXI. La nueva “pócima de Fierabrás” mediante la que algunos fingen (porque de ningún modo lo hacen) tener las respuestas a todas las preguntas que se ha hecho el ser humano a lo largo de la Historia. Y todas esas respuestas tienen de forma obligada la palabra “intervención extraterrestre” grabada en su ADN.

Si observamos cualquier programa de esta serie “Ancient Aliens” podemos concluir varias cosas:

  1. Breve presentación de un sitio arqueológico X, a menudo sin datarlo en su espacio cronológico de forma correcta. Como mucho dice de él que es “muy antiguo” Sin más.
  2. Exposición de grabados, esculturas, o fragmentos de textos de la civilización que construyó el sitio arqueológico X, de forma muy superficial, y generalmente sin explicar qué objetos son, y en qué contexto se encontraron. A veces esos objetos ni siquiera pertenecen a la cultura a la que ellos dicen que pertenece.
  3. Dichos restos arqueológicos siempre tienen rasgos reptilianos, aviarios, zoomorfos, o con una vaga apariencia aeronáutica. Por supuesto, por defecto, todo ello son prueba de extraterrestres viviendo entre humanos.
  4. Multitud de referencias mitológicas muy sesgadas e incorrectas, para seguir creando en el espectador la opinión de que esas referencias mitológicas hablan, necesariamente y sin ningún tipo de dudas, de la presencia de antiguos extraterrestres en el devenir de la Historia humana.
  5. Divagaciones y extrapolaciones modernas a la antigüedad remota: todos los conocimientos y tecnologías modernas ya existían en la Antigüedad. Por supuesto, nos las trajeron de fuera. Curiosamente, las habíamos olvidado durante miles de años, por lo visto.
  6. Los gobiernos saben de la existencia de los antiguos extraterrestres, pero lo ocultan. Muchos grandes sabios e investigadores han muerto debido a que sabían demasiado. J.F. Kennedy murió porque iba a revelar esa gran verdad al mundo.

¿Todas estas pruebas son suficientes para demostrar la intervención de antiguos extraterrestres en el pasado de la Humanidad? Memoria Hispana dice que no, y va a argumentar a continuación por qué piensa que la teoría de los antiguos extraterrestres es la religión del siglo XXI y el peor cáncer que puede tener la divulgación histórica en la actualidad.

Acusando, que es gerundio

Partiendo de una base lógica, la negación rotunda a la única explicación que ofrece “Ancient Aliens” a todos los supuestos “misterios” que presenta en la serie documental. Ver extraterrestres en todas partes está muy bien. La parte cruda llega cuando tienes que demostrar que realmente lo son, y tienes que apoyarte en datos científicos para sostenerlo. Ahí llega lo mollar de la cuestión.

No hay tales pruebas. Por eso recurren a la mitología y las teorías de la conspiración. Por eso buscan un enemigo que está ocultando las pruebas. Eso hace que toda la teoría de los antiguos extraterrestres se convierta en una cuestión de fe. ¿Qué es la fe? Una cuestión religiosa. Por eso mucha gente, deseosa de creer en algo, abraza esta teoría ya que le ofrece una respuesta sencilla a un problema cuya solución sería tan complicada como leer libros. La teoría de los antiguos extraterrestres es la religión del siglo XXI.

Una respuesta sencilla a un problema que requiere un esfuerzo intelectual. Si lo ves en TV es la verdad. Más al alcance de la mano, y más accessible, que si tuvieran que leerla. Exponer muchos lugares arqueológicos a la vez y decir que todos tienen origen extraterrestre tampoco tiene gran complicación. Es más cómodo que buscar otras razones que expliquen por qué en efecto muchas mitologías se parecen, y muchos edificios de distintos lugares arqueológicos parecen seguir el mismo patrón arquitectónico.

Una respuesta mucho más sencilla que cualquier divagación reptiliana

Guiza. Sus pirámides han inspirado multitud de teorías, a cual más descabellada
Guiza. Sus pirámides han inspirado multitud de teorías, a cual más descabellada

Porque sí, es cierto. Muchas mitologías se parecen, por no decir que son idénticas, e igualmente hay edificios repartidos a lo largo del globo que parecen haber sido construidos con los mismos conocimientos arquitectónicos. Pero, ¿son estos motivos suficientes para defender la teoría de los antiguos extraterrestres y su intervención probada en el pasado de la especie humana? Memoria Hispana dice que no, y va a recurrir a un sencillo mecanismo científico para refutarlo.

La navaja de Ockham. El mecanismo mediante el cual se dice que si un hecho tiene una explicación racional más sencilla que una disparatada más compleja, la respuesta debe encontrarse en la solución más racional y sencilla. O sea, que en vez de en alucinantes intervenciones extraterrestres, tal vez la solución se encuentre en otro tipo de acontecimientos mucho más terrenales.

Por ejemplo, ¿y si en vez de en una intervención extraterrestre esas similitudes se deben a que aún nos falta por descubrir e identificar una parte de la Historia humana que aún desconocemos? ¿Podría estar la respuesta a estas incógnitas en Göbleki Tepe, Tiahuanaco, Caral o el sudoeste de la Península Ibérica antes que en Marte, Júpiter o Saturno? Memoria Hispana dice que sí, pero reconoce que para demostrarlo la Historia académica, y los buenos divulgadores heterodoxos deberían de centrar sus esfuerzos en descubrir ese pasado, y en desterrar para siempre teorías absurdas.

Porque eso es todo lo que representa “Ancient Aliens” y la multitud de acólitos de teorías similares en Internet. Una legión que emponzoña como un cáncer toda divulgación posible sobre el pasado humano, e infantiliza ad absurdum cualquier esfuerzo serio por descubrir las antiguas huellas de la fascinante especie humana. Por no hablar de la pérdida de tiempo que supone tener que desmentirla. Y fin.

Mythós

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¡Unámonos todos en la hoguera para escuchar el mythós de nuestros mayores!

Los mitos (mythós) siempre han sido considerados leyendas. Cuentos de viejas, operetas antiguas sin importancia, o tal vez alucinaciones de mentes absorbidas por la abundancia de sustancias alucinógenas en su dieta.

Sin embargo, los mitos, quitando su gran parte de invención o contaminación fantasiosa debido al tiempo transcurrido desde su creación hasta el primer registro escrito conservado, fueron originados en gran parte debido a un suceso real que lo motivó.

Como ahora, los seres humanos han buscado respuesta a aquello que les inquietaba. ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Por qué existe el mal?, etc. Desde el más remoto pasado, hasta el día de hoy, se han buscado respuestas. Hasta el desarrollo científico, esas respuestas se hallaban en la teología, o la cosmogonía.

Pero, más allá de las temáticas metafísicas, existen otro tipo de mitos, que además forman gran parte del corpus de muchas culturas y civilizaciones antiguas, con el que han tratado de explicar su origen como pueblo, el devenir de su existencia, y los hechos que marcaron su ascenso y su declive.

Hay mitologías realmente locuaces en este sentido, como por ejemplo, la egipcia. Prácticamente no hay un relato mitológico egipcio que no hable de algo que sucedió en su pasado. No hay un pasaje de la Historia egipcia que no podamos encontrar recogido en algún texto. Gran parte de lo que sabemos de ellos se lo debemos, en un gran porcentaje, a ellos mismos.

¿Qué nos cuentan, pues, los antiguos habitantes del Nilo acerca de su origen? Me gusta siempre recordar las frases atribuidas al sumo sacerdote de Sais a Solón: Vosotros los griegos sois niños a nuestros ojos. Si nos atenemos a aquello que cuentan acerca de sus orígenes, en realidad eran menos que recién nacidos.

Los refugiados del Amenti

Hace mucho tiempo, en un lugar conocido como el Amenti, la “Tierra de Occidente”, a veces descrita como una isla, los primeros egipcios aprendieron de unos “dioses” el arte de la agricultura, la ganadería, el urbanismo, la minería, la medicina… hasta que ese paraíso colapsó (¡Oh Occidente! ¿Dónde está el toro Bati? El toro divino Bati está en el agua, entre los peces) y los egipcios se trasladaron en un lento peregrinar hasta las tierras del Nilo.

El origen occidental de los egipcios
El origen occidental de los egipcios

Estos hechos ocurrieron, en palabras de los habitantes nilóticos, en un transcurso de miles de años. Sus primeros gobernantes fueron los descendientes de esos dioses civilizadores, (Semsu Hor) hasta que estos, finalmente, se marcharon (o se extinguieron) quedando los gobernantes “humanos” al cargo de las tierras del Alto y el Bajo Egipto.

Esta historia, muchas veces recogida en términos de alucinantes intervenciones extraterrestres, y otras leyendas más propias de la fantasía que de la verdad contrastada, puede contar sin embargo unos hechos mucho más verificables que la presencia de aliens verdosos y cabezudos, o de reptilianos, en el pasado de la Humanidad.

En esa historia podemos hallar, tal vez, la primera prueba primaria de la existencia de una civilización primordial, aka Atlantis, que con su colapso propició la creación de otras muchas, en diferentes escenarios geográficos. No sólo los egipcios, otros pueblos alrededor del mundo también apuntan en esa dirección.

El Diluvio Postglaciacional

Pero otro indicio de esto puede encontrarse en otro mythós, quizá el más célebre y adánico, uno de los relatos mitológicos, y religiosos, por excelencia: el Diluvio Universal.

La Tierra durante la última glaciación
La Tierra durante la última glaciación

El mito del Diluvio. Desde luego que es un relato universal, y aunque de ese hecho innegable se pueden extraer muchas ideas, lo cierto es que no todos los relatos del Diluvio pueden estar hablando del mismo hecho. Todas, o la inmensa mayoría de civilizaciones antiguas se establecieron en la ribera de grandes ríos, y por lo tanto, eran susceptibles de sufrir grandes inundaciones que dieran al traste con su progreso en un determinado momento. La historia de Mesopotamia es un claro ejemplo de ello, con varias inundaciones documentadas en varios periodos históricos.

Pero sin embargo, la constante de ese mythós, la desaparición de una gran cultura humana y su sustitución por unos pocos supervivientes, también puede dar una pista acerca de algún tipo de suceso real, y de varios encadenados en un marco cronológico similar. La Historia de un gran colapso y un reinicio. Un final y un principio. El Caos sólo fue el principio.

Hacia el año 12000 anterior a nuestra era, el final de la última glaciación cuaternaria, provocó grandes cambios geográficos y climáticos en el planeta. El deshielo del congelado hemisferio norte provocó duros periodos monzónicos en el sur, con abundancia de crecidas de ríos, y también fenómenos naturales como los terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis.

Mythós más allá de la ficción

¿Qué consecuencias tuvieron esos cambios para la especie humana? ¿Cuál era su estado civilizador antes de esos cambios que modificaron drásticamente su modo de vida? No podemos saberlo, ya que arqueológicamente disponemos de pocas pistas procedentes de ese momento histórico. Pero si uno leyese con atención el mythós del origen de los egipcios, y el del Diluvio, pareciera que están hablando de ese momento.

Más allá de la exageración de los mitos, hay una historia detrás, un elemento causante detrás. Nada surge de la pura inventiva humana. El mythós también es sabiduría, una sabiduría arcana, elemental, que puede responder algunas preguntas, o al menos indiciar algunas aclaraciones respecto a las dudas creadas acerca del por qué, para qué y cómo pensaban los antiguos acerca de algunas cuestiones.

No se puede desechar del todo la parte de verdad que pudiera contener. No hay que tirar a la basura el mythós. No porque sea lo único que nos queda para defender ciertas posiciones, que no lo es. Pero sí es lo más cercano que tenemos para saber qué ocurrió a nuestros antepasados, para formar después sus leyendas y creencias.

Jose Manuel Peque. Licenciado en Filología Hispánica, miembro de la SAIS (Scientific Atlantology International Society) y editor de MH

 

Memoria Hispana, Argárica y Díaz -Montexano organizan jornadas arqueológicas en Almeria

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Memoria Hispana tiene el inmenso honor de presentar, en colaboración con la revista digital Argárica, y el investigador Georgeos Díaz – Montexano, unas jornadas arqueológicas que tendrán lugar en Almería los próximos días 8 y 9 de junio.

Esta publicación digital, que nació con el propósito de mostrar el patrimonio histórico de la Península Ibérica desde una perspectiva amplia y sin tabúes, y que trabaja activamente por el reconocimiento científico de la búsqueda honesta de la verdad sobre la Atlantología Histórica, se asocia a Argárica, revista especializada en la divulgación de la Arqueología del Sudeste español, y al conocido investigador Georgeos Díaz – Montexano en este proyecto cuyo planning detallamos a continuación:

Sábado, día 8 de junio de 2019: Mañana: visita a los grabados de Piedra Labrá y las pinturas rupestres de Gérgal. Visita guiada y comentada por Georgeos Díaz -Montexano.

Tarde: Conferencia “Conferencia sobre escrituras lineales neolíticas y calcolíticas de la Península Ibérica”

Domingo, 9 de junio de 2019: Mañana: visita guiada al yacimiento de Los Millares

 

Después de la visita: “Conferencia: Introducción a la interpretación a los jeroglíficos egipcios”

A los asistentes a estas jornadas se les entregará como regalo un ejemplar de los libros “Atlantis NG” dedicado por Georgeos Díaz – Montexano, y un ejemplar en e – book de su obra “Amazon – Atletia”

El precio por persona de estas jornadas son 50 euros un único día, y 80 euros las 2 jornadas. Interesados contactar por correo electrónico a la dirección argarica@gmail.com Se ruega confirmación de asistencia por cuestiones de aforo limitado.

 

“Atlántida, el reino del olvido” una revisión crítica

Contraportada de "Atlántida, el reino del olvido" Fuente; jocilesferrer.com
Contraportada de “Atlántida, el reino del olvido” Fuente; jocilesferrer.com

Atlántida, el reino del olvido” es una obra pretendidamente divulgativa del escritor gallego G.C. Aethelman en la cual expone una visión peculiar de los hechos que presuntamente ocurrieron en la Península Ibérica durante su Historia Antigua.

Ficción histórica, fantasía anticientífica

Este libro, “Atlántida, el reino del olvido” se ha convertido en un referente para mucha gente, aquellos que creen que Tartessos,  la antigua civilización del sudoeste de Iberia motivó el relato platónico de la Atlántida. Y se podría decir que ha creado una especie de subgénero literario, que se podría llamar ficción divulgativa, al que pertenecen también otros autores como Manuel Pimentel (“El librero de la Atlántida”) o Fernando Fernández (“La Atlántida encontrada y demostrada”) (Sic)

Bien. Como filólogo hispánico y miembro de la SAIS (Scientific Atlantology International Society) debo afirmar que ninguna de la obras citadas debería tomarse como referente científico, o como texto divulgativo válido para verificar o desmentir la idea de la existencia de la Atlántida Ibérica.

Atlántida, el reino del olvido” contiene en sus páginas mucho más de imaginación que de realidad histórica. Casi todo lo referente a lo que podríamos llamar “argumentario” es mera invención, trasuntos ilógicos de otras civilizaciones (Ejemplo: corona roja y blanca de Egipto (Verdad) con corona roja y azul de la Atlántida (Ficción)) Lo que no es ficción, es copypaste de otros autores (Georgeos Díaz – Montexano)

En este libro Aethelman combina todos los ingredientes de la Atlantologia más perniciosa, pero desafortunadamente más exitosa a nivel comercial: lenguaje atrevido que cautiva al público, dosis de ficción exacerbadas al más puro estilo tolkiano, patrioterismo, traslación de estados y sentimientos contemporáneos a la Antigüedad… podría decirse que en “Atlántida, el reino del olvido” hay de todo, menos divulgación científica.

Una perniciosa suma de vicios

Por lo tanto esta obra, que combina todos estos vicios, aliñados por la evidente grandilocuencia y egolatría de su autor, que toma ideas de otros autores, aunque después no los reconoce como fuentes, que quiere hacer pasar una novela de ficción como una obra científica, y apoderarse de la autoría de la hipótesis atlante de Iberia, es altamente rechazable.

Nadie que busque otra cosa que el mero entretenimiento debería tenerla en cuenta entre el corpus bibliográfico científico, que sí existe, acerca de esta búsqueda de la verdad histórico científica de la Atlántida, a la que pertenece el filólogo que esto escribe, y Memoria Hispana.

Jose Manuel Peque: filólogo hispánico, editor de MH y miembro de la SAIS (Scientific Atlantology International Society)